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lunes, 11 de marzo de 2013

La preparación psicológica del entrenador de formación: "ENTRENANDO ENTRENADORES"


El deporte y el entrenamiento deportivo, tanto en su vertiente de alto rendimiento como en su vertiente de formación y amateur, es hoy en día una actividad multidisciplinar en la que se complementan las denominadas “Ciencias del Deporte”: biomecánica, kinesiología, sociología, pedagogía, psicología, etc. (Crespo y Balaguer, 1994).

La proliferación de estas disciplinas en la aplicación del entrenamiento deportivo, ha facilitado el acceso de los técnicos deportivos tanto a actividades de formación, como a materiales y documentos de calidad científica y técnica, que les permite alcanzar la excelencia en su labor como entrenadores en función de sus inquietudes y expectativas, si así lo consideran oportuno, en todas las disciplinas relacionadas con la actividad deportiva.

La psicología, como ciencia aplicada a la actividad física y al deporte, no ha sido ajena a este hecho.  Que el deportista sea capaz de dar lo mejor de sí mismo y de conseguir los mejores resultados depende muchas veces de la relación que se establece entre éste y su entrenador. En este sentido, la capacidad de liderazgo del entrenador, la motivación y la comunicación, se convierten en las habilidades más importantes para un entrenador de cualquier nivel y en cualquier disciplina deportiva. Estas tres habilidades no solo están entre los temas de investigación más atendidos desde la psicología del deporte (Castillo, Alvarez y Balaguer, 2005) sino que resultan de un gran interés social entre la población por el momento de dificultades socioeconómicas en que las sociedades occidentales nos vemos envueltos (Cubeiro y Gallardo, 2008)

Así, según Gimeno Marco (2003) si preguntamos a deportistas  y padres sobre las cualidades de un buen entrenador, señalarán fundamentalmente: que sea un buen comunicador, que enseñe, que escuche, y que transmita confianza.

En este marco, en colaboración con dos colegas psicólogos del deporte, Irene Checa y Santi López, hemos generado una serie de talleres que llamamos ENTRENANDO ENTRENADORES, que pretenden ayudar a los entrenadores de cualquier disciplina deportiva en su formación en optimizar sus recursos personales en las habilidades de comunicación, motivación y liderazgo con sus deportistas, de una manera práctica y vivencial.

Ponemos a disposición de los entrenadores una serie de seis talleres que se realizarán de Febrero a Mayo de 2013, y que se realizarán en las instalaciones del Centro Rendiment Espai Salut, en la Calle Oltá nº 23 en Valencia. Se puede acceder a la serie de talleres clickando en la foto adjunto en este artículo.

Del mismo modo, ponemos a disposición de Clubes y Escuelas la posibilidad de realización de uno o varios talleres en sus instalaciones, dedicado exclusivamente a sus entrenadores, si así lo estiman oportuno. Consúltanos precios al respecto.

Para más información, visita la página web www.eespai.es, o llama al teléfono 96 114 35 64. En estos momentos están abiertas las inscripciones a cualquiera de los 5 talleres pendientes de realizarse, estando limitadas las inscripciones a 15 personas por taller, al tratarse de una actividad experiencial. 

Bibliografía:
Castillo, I., Alvarez, O. y Balaguer, I. (2005) Temas de Investigación sobre aspectos psicosociales del deporte a través de la base de datos PsycInfo (1887-2001). Revista de Psicología del Deporte, 14, 1, 109 - 123
Crespo M. y Balaguer (1994) Las relaciones entre el deportista y el entrenador, en I. Balaguer  Entrenamiento Psicológico en el Deporte. Albatros Educación. Valencia.
Cubeiro y Gallardo (2008) Liderazgo, empresa y deporte. Lid Editorial. Madrid.
Gimeno Marco F. (2003) Entrenando a padres y madres. 2ª Edición. Mira Editores. Zaragoza.

jueves, 26 de julio de 2012

TRANSMISIÓN DE VALORES DESDE EL DEPORTE (y 2)

Tradicionalmente, y a pesar del cada vez mayor reflejo que el deporte élite/espectáculo tiene sobre la práctica de deporte de formación, sobre todo en determinados deportes como fútbol o baloncesto, se ha considerado la práctica deportiva como una potente herramienta de transmisión de valores personales y sociales. De otra manera: si hemos de considerar el deporte como herramienta educativa, no queda más que ser capaces de transmitir valores a partir de su práctica. La pregunta es: ¿qué valores?

Cuando un empresario o trabajador autónomo, para comenzar e instaurar con éxito su negocio genera su plan de empresa, lo crea desde una misión, desde una visión. Intrínseco a esto están los valores que va a tener su empresa, los valores desde lo que se va a trabajar y a generar negocio, que forman parte de su filosofía, de su propia personalidad y de su personal modo de ver el mundo. Del mismo modo, cuando los entrenadores estamos a cargo de un equipo deportivo, el equipo es nuestra empresa, y hemos de tener clara cual es nuestra misión, los valores que la apoyan, nuestra filosofía de trabajo. Cada técnico ha de diseñar qué quiere transmitir y no perder nunca de vista tal filosofía.

Como en la empresa, casi siempre los valores acaban siendo papel mojado, lamentablemente. Es algo que está ahí, que todo el mundo dice que conoce, pero cuando entramos en la vorágine de la competición y la necesidad de obtener resultados aparcamos a un lado. Igual que el empresario ha de velar por los valores de su empresa y hacer que sus trabajadores los conozcan, respeten, compartan y practiquen, los entrenadores debemos respetar nuestra filosofía por encima de todo, y esforzarnos más por que dichos valores lleguen a nuestros deportistas.

Desde mi punto de vista, los cimientos en valores en los que ha de basarse todo trabajo deportivo han de ser:

- Trabajo, esfuerzo - El trabajo es el camino hacia el éxito. Tanto el entrenador como los deportistas han de entender que los resultados deportivos han de basarse en el buen trabajo que se realiza día a día. Uno puede ser más talentoso que el resto, pero este talento no se desarrollará sin esfuerzo y dedicación.  Que los objetivos de resultado que el grupo o el individuo se marque, tengan en su base objetivos de realización que  nos supongan retos y nos esforcemos por cumplir.

- Responsabilidad - Cada deportista ha de hacerse responsable de sus actos y entender que lo que el haga dentro y fuera de la pista, afectará a la dinámica del grupo. Responsabilidad es sentirse parte del grupo, asumir el trabajo que se genera y las normas que lo sustentan. Responsabilidad también es dar al deporte la importancia que merece y sentirse deportista, sin dejar de lado otros aspectos importantes de la vida como los estudios o las relaciones personales. Responsabilidad es sobre todo, entender que "yo" como individuo tengo sentido a partir del entorno que me rodea; que el entorno afecta al individuo, lo mismo que el individuo afecta al entorno.

- Disciplina - No es una palabra que guste demasiado. Parece que la disciplina coarte libertades, pero en el fondo la disciplina es positiva. La disciplina es la guía, es la norma que define nuestra conducta como deportistas que formamos parte de un grupo, y bien planteada genera rutinas que facilitan la tarea, estando directamente relacionada con los dos valores anteriores: esfuerzo y responsabilidad. Bien planteada, la disciplina ayuda a la adaptación al entorno y facilita la labor del deportista.

- Confianza - La confianza es el resultado de trabajar mucho y bien, de manera disciplinada y con responsabilidad. Es resultado y va íntimamente ligada a los tres valores anteriores. Confianza no debe traducirse en jugar o competir confiado, sino en estar seguro de haber hecho el mejor trabajo posible, y estar seguro de poder rendir al máximo de nuestras posibilidades. La confianza tiene dos vertientes: la confianza en uno mismo, autoconfianza, que generará una mayor autoestima, y la confianza en los otros, que derivará en respeto.

- Respeto - Ya dicho: la confianza en los otros genera respeto. Respeto al entrenador, a su trabajo; respeto a los compañeros, de quienes acepto y entiendo sus limitaciones, comprendo sus virtudes, y con quienes me complemento para aumentar mi rendimiento; respeto a los árbitros y jueces, al entorno. Y sobre todo: respeto a uno mismo. El respeto es la base del desarrollo del juego en equipo, del juego de conjunto.

- Autoestima - Una alta autocofianza y el respeto a sí mismo, generará una mayor autoestima. Deportistas felices por cómo son, por lo que hacen, y que aceptan sus virtudes y sus limitaciones, sus éxitos y sus fracasos. La autoestima es la base del desarrollo individual de cada deportista. 

- Cooperación - El respeto a los otros compañeros que forman parte del equipo, nos lleva a la cooperación, a la capacidad de obtener resultados de forma conjunta y trabajando en equipo. El valor de la cooperación es necesario para el trabajo táctico o estratégico que hay que desarrollar en cualquier equipo deportivo. El entrenador organizará la manera de cooperar, pero los deportistas han de tener esta capacidad de querer cooperar. De entender que mis limitaciones van a minimizarse a partir de las virtudes de los compañeros, y al final, como sentencia la Gestalt, el todo es más que la suma de las partes.

- Creatividad - La creatividad es un valor en alza en los tiempos que vivimos. Es encontrar soluciones donde nadie más las ve.  Es la capacidad para romper de forma puntual la cooperación, y obtener un resultado que favorece al conjunto. Para un desarrollo correcto de la creatividad son importantes todos los valores anteriores. Sin responsabilidad, esfuerzo, disciplina o respeto, la creatividad puede convertirse en egoismo o vanidad. Junto con la autoestima, forma parte del desarrollo individual del deportista.

¿Solo estos valores? Ni son todos los que están, ni están todos los que son. Es solo un modelo. Se trata de que cada entrenador sea capaz de generar su filosofía de trabajo en cuánto a que valores van a envolver su estilo de juego, su equipo, su empresa. Ni todas las disciplinas deportivas tienen las mismas características para transmitir los mismos valores, ni todos los técnicos van a transmitir los mismos valores. De otra forma: Es indudable que yo no podría enseñar a un niño a hacer una raiz cuadrada, porque desde que a mí me enseñaron a hacerlas con diez u once añitos no he vuelto a practicar. Conozco mi limitación. Del mismo modo, dificilmente un entrenador va a potenciar el valor del respeto, si él mismo no actua con respeto, o el valor de la creatividad si no es una persona creativa, o el valor de la responsabilidad si él es el primero que falta a entrenamientos. Cada uno enseña lo que sabe, enseña lo que tiene. De ahí la importancia de, para desarrollar todo este entramado, y a ser posible con ayuda de un profesional, el técnico realice una labor introspectiva importante para saber cuál es su filosofía y qué valores positivos puede/quiere transmitir desde su trabajo.

Es indudable por tanto que desde una correcta práctica deportiva somos capaces de generar valores humanos y sociales que ayudarán a formar mejores personas que formarán parte de una sociedad cada vez mejor. Valores humanos y sociales, que ayudarán a salir de la crisis social y económica en que nos encontramos. Permítanme un apunte económico más: lástima que algunos piensen que el deporte y el ejercicio físico sea un producto de lujo que deba subir el IVA del 8% al 21% para obtener mayor recaudación pública. ¿Los padres y los usuarios podrán o querrán pagar ese coste? 




miércoles, 18 de julio de 2012

TRANSMISIÓN DE VALORES DESDE EL DEPORTE (1)

En primer lugar, pedir disculpas a los seguidores del blog por tanto tiempo sin escribir. No tengo más excusas que la mala gestión de mi tiempo.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

INVESTIGACIÓN Y APLICACIÓN EN PSICOLOGÍA DEL DEPORTE


Me inquieta recuperar las entradas en mi blog reflexionando sobre la importancia de la investigación en el trabajo aplicado del psicólogo del deporte. Investigación y aplicación, son dos áreas que tradicionalmente han convivido contrapuestas. Una de las aportaciones que personalmente me deja el haber cursado el Máster en Psicología del Deporte y el Ejercicio organizado por el COP-CV, es el haberme concienciado de la importancia que tiene para el psicólogo aplicado “sentirse” investigador, y “actuar” como investigador. Quizás no con el ánimo de desarrollar nuevas teorías o paradigmas, tareas que dejamos para el entorno más experimental, más universitario, sino para desarrollar un trabajo aplicado lo más coherente y eficaz posible.

El psicólogo del deporte ha de ser un científico que desarrolla la profesión de psicólogo del deporte, con el fin de proteger tanto a nuestra profesión de una mala praxis, como específicamente al deportista de una mala intervención. Una buena práctica implica el diagnóstico y evaluación del problema, la formulación de hipótesis de trabajo, la intervención, la validación o refutación de las hipótesis planteadas, y la generalización de los resultados si hay lugar a ello. Esto es, metodología científica. Se debe conocer por tanto no solo la metodología en cuanto a la intervención, sino más todavía la metodología para conseguir una buena base científica en nuestra intervención.

Investigación y tratamiento en psicología del deporte, van de la mano y han de considerarse actuaciones en constante interdependencia, integrando así el método científico en la intervención. No están tan lejos los psicólogos del deporte aplicados de los experimentales, ni viceversa, y todos debemos tener en cuenta el trabajo de todos para crecer en nuestra profesión.

Compaginar la dimensión científica con la aplicada, y encontrar el equilibrio para que lo científico sirva a lo aplicado, al no ser sencillo, ha hecho que muchas veces los que desarrollamos trabajos de campo no veamos eficaz investigar sobre lo que estamos trabajando o vamos a trabajar. Esto, sin duda, ha facilitado que personas del ámbito deportivo (incluso a veces sin relación alguna con él, provenientes de la empresa y de los recursos humanos) desarrollen en deporte funciones que corresponden al profesional de la Psicología. Estoy señalando, entre otros, directamente al tan famoso y en boga “coaching”. No entraré en este tema de debate; solo incidir en que no tengo nada en contra del coaching… siempre y cuando esté desarrollado sobre una buena base de conocimiento. Y si hablamos de personas, esta base la aporta la Psicología. Personalmente, no entiendo el coaching si no está desarrollado por psicólogos y si detrás no hay una base científica seria, siendo los profesionales de la Psicología del Deporte los primeros que tenemos que ponernos las pilas en este sentido.

miércoles, 20 de julio de 2011

EL PAPEL DE LOS PADRES EN LA INICIACIÓN DEPORTIVA

No es casualidad que haga un tiempo ya que no se realiza ninguna entrada en nuestro blog. No es por falta de idea, desde luego. Es este un momento en el que nos encontramos en pleno proceso de renovación de nuestra página web de servicios, www.pasesportiu.com, que por cierto os animamos a visitar.

Reflexionando sobre cómo adecuar los servicios de psicología del deporte que ofrecemos a las necesidades del mercado, nos hemos topado con la iniciación deportiva como área importante de intervención. Dicha importancia es independiente del dinero que la iniciación deportiva mueva y lo ricos que podamos hacernos los psicólogos trabajando este campo. Las necesidades son conocidas por todos los que trabajamos en deporte de iniciación.

Durante la etapa de iniciación a un deporte, el papel de los entrenadores y los padres del deportista es fundamental. Y en este último es donde he decidido pararme por un segundo, para reflexionar en el blog, darle vida, y mostraros un par de videos que seguro os hace reflexionar.

Este primer video lo encontré publicado en la página web de la asociación de psicólogos del deporte de Galicia. Muestra las experiencias de los niños mientras se inician en un deporte como el fútbol, cuando, podríamos decir, los resultados no le son muy favorables. Interesante la actitud de todos los adultos que rodean a los pequeños. Observad el video:



El segundo video que quiero que veais representa una actitud completamente diferente hacia el deporte de iniciación por parte de los padres. Esta extraido de Noticias Cuatro, en su sección de deportes. Observad con atención:



Toda una perla como frase final: "Anda, que si no es por nosotros..."

En la iniciación deportiva como área de intervención de la psicología del deporte, no es tan importante el trabajo de campo con los jóvenes deportistas, que deben centrarse únicamente en divertirse con el deporte que practican, en aprender y en ser mejores cada día mientras disfrutan. Así, es crucial el trabajo que pueda realizarse con los adultos que inician al niño en la actividad, entrenadores y padres, para que el proceso de iniciación y aprendizaje sea el correcto, y el niño no acabe quemándose y abandonando.

Con respecto a los padres, motivo fundamental de la publicación en el blog, deben hacer un esfuerzo importante en:

Mostrar interés por el deporte que practican sus hijos y por los avances que van realizando en él; es importante interesarse más por los progresos técnicos que vayan realizando, que por los resultados que se obtienen.

Pensar que los resultados nunca son más importantes que el esfuerzo que se haya puesto o del espíritu de superación que muestra el pequeño cada día. Si les comparamos, no lo hagamos con los rivales, sino con ellos mismos antes y después, realzando lo positivo.

No crear expectativas falsas. Si un niño tiene que "llegar" (podríamos generar un post completo analizando esta palabra), lo hará independientemente de los empeños que nosotros pongamos en ello. Y otra cuestión importante: el resultado de un equipo, nunca es gracias a la actuación de tu hijo, sino a la actuación del equipo. Esa palabra debe ser sagrada.

Como padres, una labor importante es desarrollar un sentido crítico en los niños. Que ellos aprendan a diferenciar entre el deporte que ellos practican y el deporte que ven en los medios de comunicación, porque no es lo mismo. El espectáculo es una cosa. La práctica deportiva de iniciación es otra completamente distinta.

Por último, no a la violencia verbal ni física cuando tratamos con ellos temas referidos a deportes. Esta no violencia es la que se ve en el segundo video, pero también implica algo que realizamos de manera insconciente: el respeto por el resto de integrantes de la unidad familiar cuando es uno el que destaca en deporte. Implica no discriminar a nadie por motivos de sexo o por tener más o menos habilidades, tratándolos a todos por igual.

sábado, 5 de marzo de 2011

AVE PESIC, LOS QUE VAN A MORIR TE SALUDAN

“Efecto Pesic”… “Milagro Pesic”… Llámenlo como quieran. Lo vivido el pasado jueves en la Fonteta es, independientemente de los resultados que al final alcance Valencia Basket en las competiciones que siguen en marcha, la culminación de un efecto (o milagro, si quieren) que está dando que hablar desde que el serbio llegara a Valencia. La Fonteta se convirtió el jueves en el circo romano en el que los gladiadores aclamaron a su Emperador antes y después de la lucha sobre la arena.

En un efecto que va mucho más allá de lo deportivo, Svetislav Pesic se ha convertido en el Emperador soñado para el Club valenciano. Un líder capaz de motivar hacia el máximo rendimiento, en primer lugar, a 12 jugadores gladiadores, que se dejan hasta la última gota de sudor y el más débil de los alientos en el esfuerzo que supone entrenar y trabajar en baloncesto. El valor del éxito en la gestión del grupo de gladiadores, alcanza su máximo valor cuando recordamos nuestro pensamiento a principios de temporada de que se estaba haciendo un equipo para competir en Euroliga, con jugadores que utilizarían el escaparate Valencia Basket para dejarse ver en la máxima competición continental, y emigrarían a otras plazas a final de temporada. Tarea de motivación y gestión de personal nada sencilla, que el Emperador ha sabido rentabilizar, hasta el día de hoy, hasta lo máximo.
En todo el tiempo que hemos seguido al equipo valenciano de cerca, y han sido algunos ya, nunca habíamos visto a este equipo atacar y defender igual. Juegan como nunca y se nos cae la baba. Y está claro que no es una cuestión de alabar el trabajo de unos técnicos por encima de otros. Sería injusto, y personalmente aprecio muchísimo a gran cantidad de los que han estado: son épocas diferentes, con presupuestos diferentes, jugadores diferentes, personas diferentes, mentalidades diferentes, objetivos diferentes… Pero es que este equipo ahora… ¡transmite tanto!
Todo lo que se transmite es el plus a esta cualidad de liderazgo del Emperador; liderazgo que no se limita solo a la plantilla de jugadores y cuerpo técnico, sino que va mucho más allá. Pesic se ha convertido en el estandarte de un Club entero, de una afición entera. Todo un ejército de 9000 soldados que enloquecieron con su equipo el pasado jueves, dispuestos a conquistar Europa. Pesic es la imagen del Valencia. Una afición volcada con el equipo, como hacía tiempo que no se veía. En la rueda de prensa posterior al partido, el entrenador agradecía al público su comportamiento, advirtiendo que sin su apoyo nada se hubiera conseguido. Palabras normales que hubieran salido de la boca de cualquier técnico. Ahora bien, ¿no será que es el equipo, y sobre todo el Emperador y aquello que se transmite, quienes han arrastrado a un público hambriento de éxitos a estar volcado? Seguro que sí.
Svetislav Pesic es un líder no solo para sus jugadores, sino también para todo el Club, para toda la afición. No le conozco personalmente y solo puedo hablar de lo que veo en televisión, pero el Emperador transmite todas las cualidades que se le suponen a un líder de cualquier organización: Pesic transmite pasión, energía, positivismo; también transmite la confianza necesaria; habla con la prudencia que la situación requiere y transmite los valores que cualquier entidad / equipo deportivo debiera transmitir y que quieren tenerse en un “proyecto de Club”; da la sensación en cada momento de tenerlo absolutamente todo controlado: es capaz de, a la vez, hablar con el árbitro, darle la palmada a su jugador, sonreir al público, y levantarle el pulgar al periodista que está narrando en el fondo del campo. Todo controlado... Esto genera algo que un buen líder también ha de transmitir y que tanto se ha echado en falta en Valencia: tranquilidad. Pesic transmitió y sigue transmitiendo involucración y fe en su proyecto, y humildad: el “paso a paso” que tantas veces se comentó en los inicios y se sigue comentando. Si a todo esto le sumamos la fortaleza que da en el entorno y en el vestuario el haberlo conseguido todo en el baloncesto, el resultado es el LÍDER nato. Aquel que en estos momentos tiene a toda una ciudad a sus pies.

Pesic se ha convertido, para bien o para mal, en el emblema del Valencia Basket. Por el bien del baloncesto valenciano, ojalá y consiga vencer en el mayor número de batallas y llegue lo más lejos posibles. Independientemente del resultado final, Pesic está ya en disposición de exigir. Y estamos en la encrucijada de todos los años. Porque tengamos claro, que la batalla, un día terminará. Y entonces... ¿le darán los Dioses al César los poderes que reclamará, o será, un mortal más?

sábado, 5 de febrero de 2011

John Wooden: ¿qué es el éxito?



Tras una inspiradora sesión con el Profesor Alexandre García-Mas, de la Universitat de les Illes Balears en el Máster de Psicología del Deporte y del Ejercicio organizado por el COP-CV, he llegado a casa motivado hacia la búsqueda de artículos relacionados con la cohesión del grupo y las teorías del paradigma de cooperación en el deporte escritos por el prestigioso profesor.

No es de extrañar que mi búsqueda me haya llevado a la página de la Revista de Psicología del Deporte que el Doctor García-Mas dirige, y cuál ha sido mi sorpresa al leer en el último número de la revista un obituario dedicado al excelente entrenador norteamericano John Wooden, fallecido con 99 años el pasado día 4 de Junio de 2010. Leyendo estas líneas se reafirma el gran legado que Wooden nos ha dejado a los amantes del baloncesto. Wooden no creó una filosofía o manera de ver el baloncesto exclusivamente, sino una filosofía para la vida. Citando al autor del artículo de la revista, "un periodista le preguntó: ¿Cuál es el secreto de un entrenador ganador? John Wooden responde: No hay ni un solo jugador que haya estado conmigo en UCLA que me haya escuchado una vez decir hay que ganar este partido. Cuando los jugadores salen a la pista, lo último que les digo es que quiero que vuelvan de la pista con la cabeza bien alta, que cada uno haga el máximo esfuerzo en la tarea que tiene encomendada. A quién hace el máximo esfuerzo no se le puede pedir más". "Kareem Abdul-Jabbar dijo de Wooden: Es muy difícil hablar de Wooden de forma sencilla, porque era un hombre muy complejo. Pero él enseñaba de una manera muy simple. Sencillamente, utilizaba el deporte como medio para enseñarnos como adaptarnos nosotros mismos a cualquier situación"
El mejor entrenador de todos los tiempos, además de tener entre sus manos a los mejores de todos los tiempos - Kareem, Bill Walton, etc... - además de ser el entrenador más laureado de todos los tiempos, se preocupó de hacer personas, se preocupó de construir líderes. Motivo suficiente para ser citado en textos de interés científico considerable destinados al estudio del desarrollo y comportamiento humano.

Dejo para mis amigos y amigas un video de una conferencia de Wooden que encontrado por internet, para que lo disfrutemos y aprendamos de él. El vídeo está en inglés, pero puede ser subtitulado al castellano.


jueves, 23 de diciembre de 2010

ALL ALBA, VINCERÒ

Las personas cambiamos. Los cuerpos cambian, las ideas cambian, los pensamientos cambian. Quién me iba a decir a mí que un olvido de Yolanda en mi coche serviría para emocionarme con la ópera. Ahora no solo pongo el CD mientras conduzco (hasta que Yolanda lo requiera, claro) sino que acompaño mi artículo en el blog recomendandoos que os emocioneis con el Nessum Dorma de Puccini cantado por Pavarotti. La banda sonora de Mar Adentro, el excelente film de Amenábar, para los que como yo no tenéis afición por este estilo musical.

Los niños vienen con un pan bajo el brazo, y muchos de ellos llegan también con un balón. Afortunadamente para todos nosotros, el deporte sigue siendo emocionante para ellos y nunca debemos hacer que se termine esa emoción. Quiero reflexionar sobre los tres objetivos más importantes que cualquier técnico debe tener en cuenta a la hora de planificar la práctica deportiva del niño, para que esta emoción no cese nunca. Por orden de importancia:
1) El desarrollo integral de la persona.
2) La preparación para el rendimiento futuro.
3) La obtención de resultado inmediato.
1) El desarrollo integral de la persona - El técnico no debe olvidar que está trabajando con personas en pleno proceso de crecimiento y de maduración. Los objetivos que nos planteemos debe ayudar al niño en el desarrollo de su cuerpo y de su físico, en el desarrollo de sus conductas, en el desarrollo de sus actitudes. ¡Qué gran responsabilidad para el técnico y qué emocionante!
2) Preparación del deportista para su rendimiento futuro - Cuando el niño viene a jugar con nosotros, sin duda tiene unas expectativas de ser mejor y aprender en nuestra disciplina. El niño debe sentirse mejor día a día, percibir su habilidad in crescendo. Este aprendizaje ha de ir orientado a optimizar su rendimiento en el futuro a medio y largo plazo, acondicionando el organismo del chico para ir asimilando cada vez más las crecientes cargas de entrenamiento que van a llegarle, dándole una base física, técnica y táctica amplia y suficiente, y dándole también los mecanismos psicológicos necesarios para rendir al máximo y asimilando los altos niveles de entrenamiento a que se va a enfrentar en el futuro. Los niños, no por ser niños pueden aprender menos. Eso sí, es importante no tener prisa en alcanzar resultados y no quemar etapas, especializando prematuramente. Nada es más valioso que el desarrollo normal de la persona, también en deporte.
3) Obtención de rendimiento inmediato - Con matices, claro está. Se que la frase tal y como la he escrito puede generar conflicto. Sin olvidar los dos primero objetivos, los entrenadores debemos intentar que los jugadores consigan un buen resultado deportivo, que aumentará su motivación y les animará a persistir en la práctica. No sirve ganar de cualquier manera, ya que esto se saltaría los dos objetivos previos. No hay que darle al rendimiento en la competición la prioridad máxima en cuanto a objetivos. Pero si que es importantísimo que el niño tenga experiencias de éxito. De nada sirve ganarlo todo, pero tampoco sirve perderlo todo aunque subas el nivel por jugar con los mejores. Es difícil crear experiencias de rendimiento óptimo, pero debemos conseguirlo para aumentar el interés. Experiencias que supongan a veces ganar, y otras veces perder, valorando el esfuerzo y la ejecución mucho más que la victoria o la derrota.
Es este un tema de debate interesante. La temporada pasada me empeñaba en Don Bosco que los equipos jugasen contra los mejores, sin darme cuenta que privar al niño de la experiencia de ganar partidos sería un hándicap en la motivación importante. Es cierto que jugar contra los mejores aumentó la capacidad de los nuestros, pero tuvimos que tirar de los jugadores en exceso... y no había necesidad de hacer sufrir tanto. Afortunadamente, las personas cambiamos, las ideas cambian, y ahora pienso de otra manera. No todo es blanco o negro, sino que la vida está llena de tonalidades grises. Ese es el equilibrio complicado de alcanzar, dotando al deporte de experiencias de éxito y de fracaso, que ayuden al crecimiento de la persona, y a su preparación como deportista de cara al futuro maximizando el trabajo en los entrenamientos. Pero que el niño, que por su naturaleza como persona es normal que quiera tener éxito, hoy pueda acostarse soñando, como dice el final del Nessum Dorma, "Mañana Venceré".